Ayer regrese de Río Tercero (Cba.) solo en tres y dedicado a la familia, no obstante tuve la oportunidad de charlar con tres personas interesadas en la meditación.
- Un odontólogo de la ciudad de Córdoba, de 35 años, casado con una arquitecta y padre de un bebe de un año; quedo en escribirme para hacerme algunas preguntas.
- Un líder de jóvenes de una Iglesia Evangélica en Mercedes (San Luis), de 42 años; también me pidió la dirección para hacerme algunas preguntas.
- Una licenciada es sistemas de unos 42 años, soltera radicada en Río Tercero, a esta le aclare sobre algunos charlatanes, que lucran a costa de el sano interés que hay en los hombres y mujeres de este siglo sobre estos temas.
Si bien a estos puedo calificar de gente de cierta cultura, todos ignorantes de los alcances de la práctica contemplativa, sus formas, etc. etc. con muchos temores y mezclan… ponen todo en una misma bolsa (es igual un charlatán que un verdadero maestro).
Me sorprendió el interés de esta gente que sin buscar trajeron el tema… también me pregunte ¿porque a mi? ya que me desenvuelvo como cualquier hombre común o normal, bueno esto lo tendrían que decir ustedes no solo los que me leen sino los que me escuchan (ja) me miro en el espejo y no me veo para nada raro.
¿De donde proviene este misterioso atractivo?
¿Es pura moda?
¿Es curiosidad por lo exótico?
¿Es una evasión de la propia problemática hacia un mundo desconocido?
Creo que todo esto puede influir parcialmente… pero en realidad es otra cosa…
El hombre y mujer actual va sintiendo la profunda insuficiencia de las estructuras ambientales que le condicionan. Desde su más auténtica esencia, siente, cada vez con más intensidad, que el imperio de las formas de pensar y actuar con que se ha de hacer frente a su vida en el mundo deja vacía de sentido su vida interior. Cuando la fe no le anima, su creciente soledad interior le arrastra a evadirse de si mismo y proyectarse en el mundo exterior. Alienado de sí mismo, le falla el hálito vital. Angustia y sentimiento de culpabilidad se adueñan de él o ella. No se explica por qué y, desconcertado, busca una salida.
¿yo encontré la salida? de eso no tengo duda alguna… ¿será esa certeza lo que provoca la pregunta?
Que tengan una buena noche… es hora de ir al rincón del encuentro, y allí no hay preguntas…
Paz y bien
Leo
La salida terminó siendo una entrada. Esas que nos transportan a otro mundo
Que bueno que menciones la insuficiencia ambiental. Nuestros mundos cargados de objetos ciegan nuestro mas profundo yo. Ese yo santo, justo y bueno. Que pugna por salir al encuentro con ese tú para amarlo en la verdad, desvinculada y desinteresada.
Estoy pensando en que soy un privilegiado por haber encontrado a alguien como vos. Veo en el silencio esa entrada al amor que necesitamos experimentar. Para Ser, dejando de lado la “egolatría”. Si no fuera por personas como vos que pueden transmitir este conocimiento, a gente común como yo. Que nos quedaría? Revolcarnos en el mismo lugar vez tras vez.
Gracias Leo